Hay momentos en los que una organización deja de ser solo un espacio de trabajo para convertirse en un lugar de encuentro. Momentos en los que las personas que la habitan se escuchan de otra manera, se miran con más atención y descubren nuevas formas de estar juntas.

En Acción por la Música, creemos que esos momentos se crean.
Orquesta por un día es una de las formas en las que abrimos esos espacio. Una experiencia donde la música se convierte en lenguaje común y donde, durante unas horas, los roles se transforman para dar paso a algo más profundo: el vínculo.

En nuestra reciente jornada junto a Air Liquide, ese vínculo empezó a construirse desde un gesto sencillo y poderoso, a partir de una publicación en Linkedin de otro de nuestros impulsores, la responsable del evento, nos contactó y… el día el Team Bulding “Nuevo Impulso”, 25 niños y niñas, de entre 10 y 15 años, se colocaron frente a un grupo de profesionales para guiarles en la creación de una orquesta. Ellos, acostumbrados a aprender, asumieron el lugar de quienes enseñan. Y desde ahí, compartieron su conocimiento, su escucha, su forma de entender el ritmo y el trabajo en equipo.
Lo que sucede en ese intercambio es aprendizaje musical y reconocimiento. Es confianza. Es la posibilidad de descubrir que cada persona, independientemente de su edad o su contexto, tiene algo valioso que ofrecer.

A lo largo de la jornada, la música fue tejiendo relaciones. Entre cuerdas y percusión, entre ensayos y risas, fueron apareciendo habilidades que muchas veces permanecen ocultas en el día a día: la atención al otro, la coordinación, la paciencia, el liderazgo compartido. Sin necesidad de nombrarlas, se hicieron presentes en cada gesto.
La orquesta se convirtió así en un reflejo vivo de cómo funcionan los equipos cuando hay escucha y propósito común. Cada instrumento encontró su lugar, cada persona su espacio, y juntas lograron construir algo que solo existe cuando se hace en colectivo.

Para los niños y niñas, la experiencia fue también un lugar de afirmación. Ser referentes por un día les permitió reconocerse desde su capacidad, desde su talento, desde todo lo que ya son. Y en ese reconocimiento, crece la autoestima, se fortalece la voz propia y se abre camino el liderazgo.
Para el equipo de Air Liquide, fue una oportunidad de habitar el aprendizaje desde otro lugar. Un lugar más horizontal, más humano, más conectado con lo esencial. Una experiencia que siembra dentro de los equipos valores que luego se trasladan a lo cotidiano: la empatía, la colaboración, la escucha activa, el compromiso compartido.

Porque eso es lo que buscamos en Acción por la Música. Generar experiencias que dejan huella. Que abren posibilidades. Que nos recuerdan que cuando creamos juntos, cuando nos damos tiempo para escucharnos y construir en común, estamos también transformando la forma en la que vivimos y trabajamos.
Orquesta por un día es, en esencia, una invitación. A parar. A escuchar. A confiar. A formar parte de algo que nos incluye y nos trasciende.

Y es también una de las formas en las que, junto a organizaciones como Air Liquide, seguimos impulsando un movimiento que pone la música al servicio de las personas y las personas al servicio de una sociedad más conectada, más justa y más viva.
Si has llegado hasta aquí, es que estas interesado… si quieres saber más sobre nuestros eventos de Team Building o que soluciones de RSC ofrecemos a las empresas y fundaciones, escribenos a comunicacion@fasm.es


