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Fortaleciendo el crecimiento y el impacto en la sociedad

La alianza entre Fundación Nemesio Díez y Acción por la Música marca el inicio de un acuerdo estratégico de fortalecimiento a tres años con un propósito compartido: crecer como movimiento para ampliar nuestro impacto social en barrios en riesgo de exclusión.

Este acuerdo representa una visión común sobre cómo generar oportunidades reales y sostenibles para niños, adolescentes y adultos, acompañando procesos de transformación que comienzan en la persona y se expanden hacia la comunidad.

La Fundación Nemesio Díez, creada en 2014 por iniciativa de Valentín Díez Morodo en honor a Nemesio Díez Riega, impulsa proyectos sociales que mejoran la vida de las personas más vulnerables a través del apoyo económico y estratégico. 

Su misión de contribuir al desarrollo social mediante la educación, el talento, la salud, el deporte y la cultura conecta profundamente con la razón de ser de Acción por la Música. Ambas instituciones compartimos la convicción de que la cultura es una herramienta de cohesión y que el desarrollo integral de la infancia y la juventud es la base de una sociedad más justa, equitativa y con mayores oportunidades.

En Acción por la Música entendemos el impacto como un cambio real y sostenible en la vida de las personas y en las dinámicas comunitarias. La participación en nuestras orquestas transforma la manera en que niños, niñas y adolescentes se perciben a sí mismos, fortalece su autoestima, impulsa su bienestar emocional y consolida su sentido de pertenencia. 

La música colectiva actúa como un espacio seguro donde se desarrollan la confianza, la capacidad de decisión y la expresión emocional, generando procesos de empoderamiento que se reflejan en su vida cotidiana.

El impacto también es relacional y comunitario. La práctica musical fortalece los vínculos, activa redes de apoyo y mejora la convivencia en la escuela, en la familia y en el barrio. Las orquestas se convierten en espacios de encuentro donde se construyen relaciones de confianza y donde cada participante encuentra un lugar significativo dentro del grupo. A medida que crece el sentido de pertenencia, crece también la participación activa en la comunidad y se amplía el reconocimiento social hacia los jóvenes.

En su dimensión más profunda, el impacto se manifiesta en lo cotidiano y en lo sensible: en la ilusión por participar, en la motivación que se despierta, en la forma en que los niños hablan de sí mismos y de su historia, en el paso del “yo puedo” al “nosotros podemos”. Es una transformación vivida y compartida que se expresa en gestos de cuidado, en el lenguaje afectivo y en la construcción de narrativas de posibilidad.

Este acuerdo a tres años nos permitirá consolidar y ampliar nuestros programas en territorios donde la música puede abrir caminos de desarrollo integral. Fortaleceremos nuestra capacidad de medición y evaluación con rigor científico y sensibilidad humana, nombrando con claridad los cambios que se producen a nivel individual, comunitario y emocional. Medir será una forma de escuchar mejor para sostener el proceso de cambio y aprender colectivamente.

Al mismo tiempo, pondremos un foco especial en mejorar nuestra comunicación para contar con mayor claridad y profundidad el impacto que ya está ocurriendo. Queremos combinar datos y relatos, indicadores y significado humano, para llegar a más familias, sumar nuevos participantes a nuestras orquestas, atraer inversores comprometidos y construir alianzas estratégicas que amplíen nuestra red de apoyo. Comunicar mejor será una herramienta para crecer con coherencia y para multiplicar el alcance de nuestra misión.

La Fundación Nemesio Díez y Acción por la Música comparten un mismo horizonte: mejorar la vida de personas en riesgo de vulnerabilidad mediante oportunidades que fortalezcan su desarrollo integral y su participación activa en la sociedad. 

Durante los próximos tres años trabajaremos para que esa transformación sea cada vez más profunda, más visible y sostenible. Creceremos como organización, y sobre todo como movimiento, convencidos de que cuando una comunidad se reconoce parte de una misma partitura, el impacto se convierte en una sinfonía de transformaciones que perduran en el tiempo.